
Actualmente, unas 1.200 millones de personas en todo el mundo malviven con menos de un dólar diario y el hambre afecta a más de 800 millones de personas . Más de la cuarta parte de los niños de los países en desarrollo sufren malnutrición y 13 millones de ellos mueren cada año por enfermedades e infecciones derivadas del hambre.
Durante la década de los noventa los niveles de extrema pobreza disminuyeron de un 29 a un 24%, y 40 millones de personas dejaron de pasar hambre. Entre 1990 y 2001, se ha conseguido que 250 millones de personas que habitan en el continente asiático dejen de subsistir con menos de un dólar diario. Sin embargo en otras regiones de África los pobres son cada vez más pobres.
Este objetivo es uno de los principales retos y prioridades que tiene la humanidad para garantizar una vida digna para todos; el objetivo 1 es esencial para el cumplimiento de los demás objetivos.

Uno de cada cinco niños en edad escolar en los países en vías de desarrollo no acude a la escuela, y en algunas regiones, como en el África sub-Sahariana, esta cifra puede alcanzar el 40%. En total, más de 121 millones de niños en el mundo se ven privados del derecho a ir a la escuela.
Sin embargo, las políticas educativas implementadas durante los años noventa han demostrado que conseguir la educación universal es posible. En todas las regiones del mundo se han registrado aumentos en la matriculación entre 1990 y 2004; la escolaridad en Bangladesh, por ejemplo, ha pasado del 60% al 84% en tan sólo diez años; y algunos países de América Latina y el Caribe han llegado a alcanzar el 97% de matriculación escolar.

El 70% de las personas que sobreviven con menos de un dólar al día son mujeres, ganan entre un 20 y un 50 % menos y tan sólo un 1% de la propiedad de la tierra les pertenece directamente.
Aproximadamente dos tercios de la población analfabeta mundial son mujeres. Las políticas de desarrollo han demostrado que la educación de las niñas es un aspecto crucial para lograr relanzar la importancia del papel de la mujer, la disminución de la mortalidad infantil o la reducción de la transmisión del VIH/Sida.
Las mujeres están infrarrepresentadas en la mayoría de los regímenes políticos del mundo. Sin embargo en más de 80 países del mundo se están tomando medidas concretas para garantizar la participación de la mujer en la política, incluyendo países de la región subsahariana y varios países de América Latina y Caribe.
Aunque éste será uno de los Objetivos que no se verán cumplidos para el 2015, no debemos dejar de insistir en la importancia que tiene a nivel trasversal en todos los demás objetivos.

Cada año mueren 11 millones de niños menores de 5 años por causas relacionadas directamente con la pobreza. El 70 % de las muertes se deben a la malnutrición o a infecciones fácilmente evitables en países ricos como infecciones respiratorias, diarreas o malaria.
No obstante, la evolución en las tres últimas décadas demuestra que el objetivo 4 es alcanzable. En algunas regiones, gracias al crecimiento económico, una mejor nutrición y el acceso a la atención sanitaria se ha mejorado enormemente la tasa de supervivencia de los niños.
Destacan África Septentrional donde se ha pasado de un 87 por cada mil en 1990 a 38 por cada mil en 2003. En América Latina y el Caribe se ha pasado de 54 a 32 y en Asia meridional de 126 a 90. Sin embargo, la situación apenas mejora en el África Subsahariana, en los países asiáticos de la antigua URSS o en Asia Occidental.

Cada minuto una mujer muere por causas relacionadas con el embarazo, lo que supone más de 500.000 muertes anuales, el 99% en países en vías de desarrollo. El riesgo de muerte por embarazo afecta en el África Subsahariana a una de cada 16 mujeres, frente a una de cada 3.800 en el mundo desarrollado. Las complicaciones en el embarazo y en el parto son la causa principal de discapacidades y muertes entre las mujeres entre 15 y 49 años.
Con las medidas adecuadas, el logro del Objetivo Cinco es posible. Éstas se resumen en tres:
- Aumentar el acceso a servicios de planificación familiar seguros y eficaces.
- Suministrar acceso rápido y adecuado a cuidados de obstetricia en caso de emergencia, para tratar hemorragias, infecciones e hipertensión. También es necesario asegurar que un doctor o comadrona esté presente en cada parto.
- El personal sanitario debe contar con los medios y el ambiente adecuados para que su labor sea mucho más efectiva.

El VIH/Sida es la principal causa de muerte en el África Subsahariana y está entre las cuatro principales causas del mundo. En el año 2002, 2,4 millones de personas perdieron la vida, y unos 14 millones de niños quedaron huérfanos de padre y madre. Las tasas de infección indican que los logros en materia de tratamiento no vienen acompañados de éxitos en materia de prevención.
El paludismo se cobra la vida de un niño cada 30 segundos; en las zonas endémicas puede verse afectado hasta el 60% de la población escolar y es la causa de la mayoría de los abortos. Sin embargo es posible reducir el impacto de esta enfermedad con medidas tan sencillas como la distribución de mosquiteras.
La tuberculosis se cobra cerca de 1,7 millones de vidas al año, casi todas en países en vías de desarrollo en la región del sudeste asiático y el África Subsahariana.

Una de cada cinco personas en el mundo no tiene acceso a agua potable y unos 600 millones de personas viven irregularmente en chabolas en ciudades de África, América Latina y Asia con consecuencias desastrosas para su salud.
La condición de los bosques, que son esenciales para la vida de muchas de las 1.200 millones de personas que viven en la extrema pobreza, ya que en ellos reside el 90% de la biodiversidad terrestre, están desapareciendo a una velocidad drástica. Si no se consigue frenar el deterioro del ecosistema, las repercusiones serán fatales para el desarrollo económico de los países en vías de desarrollo y para la sostenibilidad medioambiental del planeta.
Alrededor de 1000 millones de personas no disponen de suministros habituales de energía, obligándoles a talar árboles para obtener leña y al uso de combustibles fuertemente contaminantes que perjudican la salud humana. La contaminación del aire en lugares cerrados provoca más de 1,6 millones de muertas al año, especialmente en mujeres y niños.

El elemento central de los Objetivos del Milenio es la aceptación de que la lucha contra la pobreza es una empresa colectiva, cuyos resultados beneficiarán a todos los países
El Objetivo 8 establece que, para erradicar la pobreza y sus causas implícitas, es necesario crear una Alianza Global para el desarrollo, dónde los países pobres se comprometan a fortalecer sus aspectos de gobernabilidad, fortalecer sus instituciones y diseñar unas políticas de desarrollo que prioricen los servicios y bienes básicos.
Por su lado, los países ricos se comprometieron a aportar más ayuda oficial al desarrollo, no sólo cuantitativa, sino cualitativamente, aliviar la deuda externa de los Países Pobres Muy Endeudados (PPMEs ) , e incrementar el comercio y la transferencia de tecnología a los países pobres. Todo esto disminuir los subsidios y las tarifas que discriminan e impiden el crecimiento de los países pobres. La contribución de los países ricos es esencial para el alcance de los Objetivos.






















Muy interesantes y reales los objetivos, deberias plasmarlo en un cartel en grande en las instituciones, y en las fachadas de los grandes centros comerciales ,ahora que empieza toda la campaña navideña e incitación al consumismo……
Creo y pienso igual ,que todas las personas deberian leer este articulo.Felicidades por ponerlo ,ya que hace falta que se de un toque de atencion ,para poco a poco podamos cambiar las cosas.Un fuerte saludo ,sigue ya que entre todos las cosas cambiara para mejor ,y que haya mas igualdad …
Cada uno de tus objetivos son el motivo de mis oraciones
Saludos.